La importancia de la seguridad eléctrica en edificios antiguos

La importancia de la seguridad eléctrica en edificios antiguos Cada año, en Europa, 16.000 personas resultan heridas y 540 mueren debido a accidentes eléctricos, y más de 300 de esas electrocuciones ocurren en Europa occidental. En España, un estudio realizado por la Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico sobre 1.500 viviendas  concluyó que el 32% eran inseguras y el 35% eran muy inseguras. Solo el 19% tenían un nivel de seguridad eléctrica aceptable. En este artículo repasaremos la situación actual de los edificios, los estándares que ayudan a proteger las viviendas de nueva construcción y cómo, en los edificios ya construidos, una revisión regular y experta puede actualizarlos y conseguir una seguridad mucho mayor.   En los edificios residenciales nuevos – unifamiliares y multifamiliares -, los riesgos de problemas eléctricos están cubiertos correctamente por los actuales estándares de instalación y de productos. Sin embargo, estos estándares se centran en las nuevas instalaciones, mientras se estima que el 85% de las viviendas actuales se construyeron antes de 1990. Durante la década de los 90 se produjeron cambios significativos en los estándares eléctricos, por lo que las construcciones anteriores probablemente no disponen de algunas de las tecnologías de protección actuales, a menos que se haya realizado una actualización exhaustiva de toda la instalación. Además, hay que tener en cuenta que entre los años 1970 y 2010 ha habido un crecimiento masivo del consumo eléctrico, duplicando el consumo per cápita en los países desarrollados, con diez veces más electrodomésticos por vivienda. Es fácil entender la diferencia que esto representa para los sistemas eléctricos más antiguos, especialmente aquellos donde las instalaciones no han sido mantenidas o verificadas adecuadamente. Las variaciones de temperatura, la humedad, los rayos UVA en exteriores y el desgaste pueden causar grietas en el plástico, conexiones aflojadas, aislamientos estropeados o piezas rotas. Es un hecho que las viviendas antiguas muestran muchos potenciales fallos de seguridad. Afortunadamente, se pueden tomar algunas simples medidas para mejorar gradualmente la seguridad eléctrica de un edificio. Estándares actuales Primero, vamos a repasar en qué se centran los estándares actuales de seguridad:
  • Protección contra descargas eléctricas
Los estándares de instalación definen varias medidas de protección, como prevenir el contacto directo con elementos activos, así como protección contra fallos. Para viviendas, esto normalmente requiere la presencia de un conductor de toma a tierra de protección y una desconexión automática en caso de fallo. El dispositivo de desconexión puede ser un interruptor automático o un dispositivo de corriente residual (RCD). El estándar IEC 60364  también requiere protección adicional por medio de un RCD de 30 mA en circuitos que proporcionan tomas de corriente de hasta 32 A, y circuitos que suministran equipos móviles para uso en exteriores, así como para circuitos de iluminación en viviendas. Estos dispositivos de protección deben instalarse en un cuadro eléctrico, que también debe cumplir con un estándar de seguridad para garantizar su seguridad.
  • Protección contra sobrecargas
La protección contra sobrecargas y corrientes de cortocircuito está principalmente destinada a evitar daños que pueden provocar un incendio. Estas protecciones limitan la corriente continua y de cortocircuito que puede circular en el cable y, a su vez, la posible degradación del aislamiento del cable. Los dispositivos utilizados para proteger en este sentido son interruptores automáticos y fusibles, cada uno de los cuales cumple con los estándares específicos del producto.
  • Protección contra sobretensiones
Una sobretensión puede ser extremadamente perjudicial, pudiendo dañar gravemente el equipo eléctrico de la instalación. Puede deberse a un evento atmosférico, como un rayo, o al cambiar una carga de alta potencia en algún lugar del sistema eléctrico. Una protección contra sobretensiones requiere la presencia de una conexión a tierra y un dispositivo de protección contra sobretensiones (SPD) que cumpla con la norma de seguridad. De acuerdo con el último estándar de instalación, la protección contra sobretensiones es obligatoria cuando las consecuencias afectan a las vidas de las personas, a los servicios médicos, servicios públicos, actividades comerciales e industriales. Todas las medidas de seguridad mencionadas deben lograrse mediante accesorios eléctricos seguros. Los conductores, interruptores automáticos, tomas de corriente, interruptores y todos los componentes de una instalación eléctrica deben cumplir con sus estándares de seguridad. Revisar: la clave para mantener la seguridad El IEC 60364-6 define las verificaciones iniciales de una instalación, pero también recomienda una revisión cada 10 años de las viviendas residenciales. En toda Europa, los estándares nacionales de seguridad eléctrica se han alineado gradualmente con el estándar HD 60364, que es el equivalente europeo del IEC 60364. Esta revisión periódica verifica que las medidas de protección fundamentales siguen activas y fiables. Se puede realizar un programa de auditorías periódicas en viviendas residenciales existentes y antiguas para encontrar potenciales fallos e incumplimientos a los estándares, y para implementar mejoras progresivas de seguridad. En este sentido, las normas IEC proponen metodologías a considerarse en todos los países. Estas auditorías deben ser muy simples, basadas en controles visuales y realizadas por profesionales cualificados. Posteriormente, el auditor informará de cualquier problema de seguridad al propietario, que se encargará de realizar las reparaciones y actualizaciones necesarias. La siguiente lista reúne algunos de los principales puntos que se recomienda auditar:
  • Presencia de un dispositivo de conmutación entrante principal (por ejemplo, interruptor de desconexión, interruptor automático, dispositivo de corriente residual).
  • Presencia de dispositivos de protección contra sobrecargas adaptados a la sección transversal de conductores en un cuadro eléctrico (por ejemplo, interruptores automáticos o fusibles).
  • Presencia de un conductor de toma de tierra de protección y de un dispositivo de protección para la desconexión automática del suministro de acuerdo con la impedancia de la toma de tierra.
  • Presencia de RCD de alta sensibilidad para circuitos de toma de corriente y equipos de exterior.
  • Medidas de protección específicas para habitaciones con baño o ducha (por ejemplo, toma de tierra, RCD de alta sensibilidad…).
  • Que no haya riesgo de contacto directo a dispositivos eléctricos viejos, dañados o sobrecalentados (por ejemplo, tomas de corriente o interruptores), conductores o cuadros.
  • Presencia de dispositivos de protección contra sobretensiones en áreas donde la densidad de los relámpagos supera los 2.5 flashes/km²/año
Si tenemos en cuenta el porcentaje de viviendas antiguas en Europa, cómo se ha doblado el consumo de electricidad en las últimas décadas, y la evolución de los estándares de seguridad en instalaciones, es fácil entender que la mayoría de instalaciones eléctricas actuales no disponen del equipamiento más puntero. Hay mucho por mejorar. Las experiencias de muchos países nos sugieren que las auditorías de seguridad son de mucha utilidad para identificar potenciales problemas de seguridad en las viviendas.